En la mayoría de despachos profesionales —grandes, medianos o pequeños— existe un problema silencioso pero decisivo: el conocimiento crítico suele estar concentrado en un número reducido de profesionales.
En la mayoría de despachos profesionales —grandes, medianos o pequeños— existe un problema silencioso pero decisivo: el conocimiento crítico suele estar concentrado en un número reducido de profesionales.
Durante años, una de las preguntas más repetidas en los foros de dirección de despachos profesionales ha sido sorprendentemente simple, pero tremendamente reveladora: ¿Somos un despacho cazador o un despacho agricultor?
En un entorno donde la competencia aumenta y los clientes exigen cada vez más especialización, los despachos profesionales —jurídicos, fiscales, laborales, consultores o de servicios corporativos— necesitan abrir nuevas vías de crecimiento.
El teletrabajo ha dejado de ser una solución coyuntural nacida de la pandemia para convertirse en un elemento estructural de la organización del trabajo. Esta es una de las principales conclusiones del informe “Noves formes d’organitzar el treball: el teletreball a Catalunya”, elaborado por la UOC y PIMEC, que analiza más de dos millones de vacantes publicadas entre 2018 y 2024 en Cataluña a partir de datos de Lightcast.
