En un entorno donde la competencia aumenta y los clientes exigen cada vez más especialización, los despachos profesionales —jurídicos, fiscales, laborales, consultores o de servicios corporativos— necesitan abrir nuevas vías de crecimiento.
En un entorno donde la competencia aumenta y los clientes exigen cada vez más especialización, los despachos profesionales —jurídicos, fiscales, laborales, consultores o de servicios corporativos— necesitan abrir nuevas vías de crecimiento.
El teletrabajo ha dejado de ser una solución coyuntural nacida de la pandemia para convertirse en un elemento estructural de la organización del trabajo. Esta es una de las principales conclusiones del informe “Noves formes d’organitzar el treball: el teletreball a Catalunya”, elaborado por la UOC y PIMEC, que analiza más de dos millones de vacantes publicadas entre 2018 y 2024 en Cataluña a partir de datos de Lightcast.
En el mundo de los servicios profesionales, hablar de “firmas bien dirigidas” no es tan sencillo como parece. No basta con medir beneficios, tamaño o crecimiento. Tampoco sirve fijarse únicamente en la calidad técnica del trabajo, difícil de evaluar desde fuera.
La inteligencia artificial (IA) ha dejado de ser un concepto aspiracional para convertirse en un factor crítico de competitividad. Según la última edición del CEO Outlook 2025 elaborado por KPMG, un 66% de los primeros ejecutivos españoles considera que la IA debe ser una prioridad estratégica, y un 21% ya destina más del 20% de su presupuesto a esta tecnología.
