En cualquier asesoría o despacho profesional llega un momento decisivo: elegir qué colaboradores deben asumir mayores responsabilidades dentro de la firma.
En cualquier asesoría o despacho profesional llega un momento decisivo: elegir qué colaboradores deben asumir mayores responsabilidades dentro de la firma.
En el sector de las asesorías y despachos profesionales conviven todavía hoy dos maneras muy distintas de entender la captación de clientes. Por un lado, existen firmas que consideran que la actividad comercial forma parte natural de la gestión del despacho y que incluso han creado departamentos específicos para ello. Por otro, continúan existiendo despachos que confían casi exclusivamente en la reputación profesional, el boca a boca y la confianza generada con los clientes.
En el día a día de un despacho profesional, la urgencia suele devorar a la importancia. Entre clientes, expedientes, entregas y obligaciones, es fácil caer en una inercia operativa que deja poco espacio para la reflexión estratégica.
Por eso, más que preguntarse si merece la pena reunirse, quizá la pregunta correcta debería ser otra: ¿puede un pequeño despacho permitirse no crear espacios internos para pensar, coordinarse y escucharse? En un pequeño despacho, la reunión tiene un efecto multiplicador En las firmas de tamaño reducido, cada persona cuenta mucho. El estilo de trabajo, […]
