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Acerca de la motivación de los profesionales. Un arte muy difícil de ejecutar

por | 23 octubre, 2015

Mientras años atrás el tema de la motivación de los empleados en el sector de los servicios profesionales no preocupaba, hoy las cosas cambiando mucho, y sobre todo después estos años de crisis profunda, con recortes, ajustes de plantilla. Por ese motivo actualmente la motivación y el conseguir la vinculación de los profesionales a la firma cobran una gran relevancia.

Hasta hace pocos años previos a la gran crisis económica que hemos sufrido, la motivación de los jóvenes profesionales funcionaba de una forma casi automática, pues sabían a ciencia cierta que si hacían bien su trabajo y progresaban tenían muchas posibilidades de llegar a ser socios en su firma. Esta estructura del “ascender o salir”, unida a la ambición propia de la juventud, era suficiente para crear un buen clima de motivación en la empresa.

Actualmente este sistema no funciona como antes, pues el sector de los servicios ha experimentado algunos cambios. El primero se ha producido por las dificultades que se plantean para llegar a ser socio de una firma, tanto por el tiempo que ha de transcurrir como por la compleja jerarquía que suele haber (que no siempre lleva a ser socio). Esta dificultad no ha servido de acicate para que los jóvenes trabajen más, sino que, por el contrario, les ha desanimado. Además, lo cierto es que muchos de ellos se preguntan si vale la pena alcanzar ese nivel a cambio de pagar un precio tan alto. Y a decir verdad, ya no es extraño oír comentarios tales como: “Cuanto más cerca estoy de los socios, menos atractivas me parecen sus vidas. Puedo ver los sacrificios que comporta ser socio y no creo que valga la pena”.

El otro cambio se ha producido por la variadísima oferta de empleo que existe en el mercado. Esta circunstancia ha contribuido a que ya no sea ni raro ni mal visto que para progresar los jóvenes cambien a menudo de empresa privada, o que accedan al sector público.

Y por último, otro factor que también ha influido, es lo difícil que resulta que las firmas crezcan en un mercado que no crece, esto hace que las posibilidades de ascender también sean más difíciles, pues “el pastel a repartir” se ha hecho más pequeño.

Por todo cuanto acabamos de decir, resulta muy difícil incentivar a los jóvenes para que desarrollen su carrera profesional únicamente en una firma de servicios profesionales.

El ciclo de motivación

La relación entre motivación y rendimiento puede describirse como un ciclo en el que a un elevado grado de motivación le corresponde una gran productividad y calidad. Al mismo tiempo, un buen resultado económico permite a la firma “premiar” a sus empleados, motivándolos. Finalmente, será esta motivación la que contribuirá, de nuevo, a obtener unos buenos resultados y, de este modo, el ciclo volverá a empezar.

Sin embargo, el ciclo también puede funcionar al revés. Esto es, un mal resultado económico impide a la firma incentivar económicamente a sus empleados, que difícilmente podrán estar muy motivados. Su escasa motivación repercutirá negativamente en la productividad y calidad de la organización, que inevitablemente fracasará en el mercado.

Según los expertos, para enfocar correctamente el problema de motivación hay que analizar todos los aspectos del arte de dirigir a una empresa, que abarcan desde la contratación de nuevo personal hasta la salida y recolocación de empleados propios en otras empresas. Además, advierte que un solo cambio en el sistema no será suficiente, sino que será necesario que a su vez cada socio motive a los jóvenes que integran su equipo.

Motivación y contratación de nuevos empleados

La firma que desee trabajar a fondo en el tema de la motivación de su personal debe empezar por tener en cuenta este factor en el proceso de selección y contratación. Es indudable que tan importante es la motivación de un empleado como su inteligencia y su capacidad.

Es importante…

Además las firmas no deben preocuparse mucho por no tener suficientes empleados, pues siempre es mejor que haya una cierta presión motivada por un exceso de trabajo. “Un trabajador es más feliz cuando tiene mucho que hacer, pues los problemas surgen cuando no tiene suficiente trabajo”.

Contenido reservado para miembros de Conocimiento Directivo.

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