
La semana laboral de cuatro días: preguntas estratégicas para los despachos profesionales
En los últimos años, la reducción de la jornada laboral ha entrado con fuerza en el debate público. La propuesta de avanzar hacia semanas de 37,5 horas —o incluso hacia la semana laboral de cuatro días— se ha convertido en un objetivo político, sindical y social. Pero más allá del debate general, conviene preguntarse: ¿cómo podría afectar este cambio a los despachos profesionales?
Para reflexionar con rigor, es útil partir del análisis realizado por Pau Cortadas Guasch, economista, profesor y analista laboral, quien ha estudiado la evolución de la productividad, los salarios y los costes laborales unitarios (CLUN) en España, así como los resultados de diversas pruebas piloto realizadas en España y otros países.
Lo que muestran los datos: productividad, salarios y costes laborales
Según Cortadas, la clave no está solo en trabajar menos horas, sino en cómo se comportan tres variables esenciales:
- Productividad
- Salarios
- Costes laborales unitarios (CLUN)
Su análisis identifica cuatro etapas claras (2004–2023), donde se observa que cuando los salarios crecen por encima de la productividad, los CLUN se disparan y la competitividad se resiente. Y cuando la productividad compensa las subidas salariales, los CLUN se estabilizan.
Este punto es crucial para entender el debate: si se reduce la jornada sin reducir salarios, la productividad debe aumentar para evitar un incremento de costes laborales.
DESPACHOS PROFESIONALES (CDDP)


























